Un proyecto de crianza de pavos criollos está transformando la economía de 46 familias de la aldea Sesajal, en el municipio de San Pedro Carchá, Alta Verapaz, al brindarles una nueva alternativa para diversificar su producción, fortalecer la seguridad alimentaria y generar mayores ingresos.

Como parte de la iniciativa, los productores recibieron un total de 500 pavos criollos, además de acompañamiento técnico especializado para mejorar el manejo de las aves y consolidar un sistema de producción sostenible adaptado a las condiciones de la comunidad.
Uno de los principales logros ha sido el fortalecimiento de las capacidades de las familias para administrar sus unidades productivas. Gracias a la construcción de nidales y jaulas de levante, así como a la implementación de buenas prácticas de manejo, la supervivencia de las aves alcanzó el 75 %, reduciendo significativamente las pérdidas.

El proyecto también promueve el aprovechamiento de recursos locales para la alimentación de los pavos. Los productores aprendieron a elaborar dietas alternativas con hojas de chaya, bledo, tithonia, polymnia e insectos, una estrategia que disminuye la dependencia de concentrados comerciales, reduce los costos de producción y mejora la rentabilidad de la actividad.
Además, las familias fueron capacitadas en medidas de bioseguridad, control sanitario y registros productivos, herramientas fundamentales para optimizar el manejo de las aves y garantizar la continuidad del proyecto a largo plazo.

Más allá del crecimiento de la producción avícola, la iniciativa representa una oportunidad para fortalecer la economía familiar y fomentar el desarrollo sostenible en las comunidades rurales de Alta Verapaz, demostrando que la asistencia técnica y la organización comunitaria pueden convertirse en motores de bienestar y progreso.








Deja un comentario