Miles de familias de países latinoamericanos entre ellas guatemaltecas reciben una noticia que brinda tranquilidad.
La ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos continuará protegida luego de que el presidente Donald Trump dejara vencer el plazo para impugnar el fallo de la Corte Suprema que bloqueó su intento de eliminar este derecho mediante una orden ejecutiva.

La Casa Blanca había anunciado que buscaría nuevas acciones legales; sin embargo, no presentó ningún recurso dentro del tiempo establecido, por lo que la decisión del máximo tribunal quedó firme. Con ello, los niños nacidos en territorio estadounidense seguirán siendo ciudadanos estadounidenses, sin importar el estatus migratorio de sus padres, salvo las excepciones contempladas por la ley, como los hijos de diplomáticos.

Antes de quedar firme la decisión, las restricciones impulsadas por el presidente Donald Trump para limitar la ciudadanía por nacimiento fueron bloqueadas por varios tribunales federales de menor instancia, por lo que nunca llegaron a entrar en vigor en ninguna parte de Estados Unidos.
La resolución representa un importante alivio para miles de hogares guatemaltecos que residen en Estados Unidos y que durante meses vivieron con incertidumbre sobre el futuro legal de sus hijos. Para muchas familias migrantes, la ciudadanía por nacimiento ofrece estabilidad, acceso a derechos y la certeza de que sus hijos continúan protegidos por la Constitución estadounidense.

El fallo reafirma la vigencia de la Decimocuarta Enmienda y del histórico precedente del caso United States v. Wong Kim Ark de 1898, que desde hace más de un siglo reconoce la ciudadanía automática para quienes nacen en suelo estadounidense.
Especialistas en derecho constitucional recuerdan que este derecho no puede eliminarse mediante una orden ejecutiva presidencial. Cualquier modificación requeriría una reforma constitucional, un proceso excepcionalmente complejo que demanda el respaldo de dos tercios del Congreso y la ratificación de tres cuartas partes de los estados.

Aunque el tema podría volver a formar parte del debate político en el futuro, la decisión fortalece la seguridad jurídica para millones de familias inmigrantes. Organizaciones que defienden los derechos de los migrantes destacaron que, con el fallo vigente, no existe ningún mecanismo legal que retire la ciudadanía a los niños nacidos en Estados Unidos bajo la protección de la Constitución.
Para la comunidad guatemalteca, una de las poblaciones migrantes más numerosas del país, la resolución representa una garantía de estabilidad y un mensaje de certeza para las nuevas generaciones nacidas en suelo estadounidense.








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