Lionel Messi convirtió su despedida oficial de la selección argentina en una noche inolvidable.

El capitán marcó de penalti y dio dos asistencias en la victoria 3-0 sobre Benín, ante unos 85.000 aficionados en el Estadio Monumental de Buenos Aires, en el que fue su partido 208 con la Albiceleste.

Nicolás Otamendi abrió el marcador al minuto 48 tras un tiro de esquina ejecutado por Messi. Luego, el capitán asistió a Nicolás Paz, quien amplió la ventaja al 61, antes de que Messi sentenciara desde el punto penal diez minutos después.
La emoción comenzó incluso antes del partido.
Messi, acompañado por sus hijos Thiago, Mateo y Ciro, no pudo contener las lágrimas durante el himno argentino. Sus compañeros también lo arroparon, en una jornada que marcó el cierre de una trayectoria internacional de 21 años, con 126 goles, una Copa del Mundo y dos títulos de Copa América.

“Fue un orgullo enorme usar esta camiseta durante más de 20 años”, expresó Messi ante los aficionados. También pidió mantener unido al grupo y respaldar a las nuevas generaciones que continuarán el camino de la selección.

El homenaje se extendió al final del encuentro, con una ovación multitudinaria para el capitán. Messi recorrió el campo mientras escuchaba los cánticos de los aficionados y agradecía una vez más el cariño recibido.

Su despedida llegó después de una historia que pasó de la frustración a la gloria mundial. Con la camiseta argentina, Messi encontró finalmente la Copa del Mundo en 2022 y dejó una huella que trasciende los números: se convirtió en uno de los grandes símbolos deportivos de su país.


Antes de su último partido, además, recibió un doctorado honorario de la Universidad de Buenos Aires por su trayectoria e influencia dentro y fuera del fútbol.
TE PUEDE INTERESAR:







Deja una respuesta