Decenas de miles de niños migrantes que llegaron solos a Estados Unidos podrían quedar sin representación legal en los tribunales de inmigración, luego de que un programa federal que financia abogados para menores no acompañados llegue a su fin sin un reemplazo anunciado.

Defensores de los derechos de los inmigrantes advierten que la medida podría dejar a una de las poblaciones más vulnerables del sistema migratorio enfrentando procesos complejos sin la asistencia de un abogado, aumentando el riesgo de deportaciones hacia países de los que muchos huyeron por violencia, abuso o condiciones de peligro.

El contrato federal que permite a una red de casi 100 organizaciones legales brindar apoyo a unos 20,000 niños venció el viernes. Estos grupos ofrecen orientación sobre derechos migratorios, ingresan a refugios financiados por el gobierno para reunirse con los menores y, en muchos casos, los representan directamente ante los jueces de inmigración.
“Todavía no sabemos qué pasará con los niños que lleguen la próxima semana. No sabemos si tendrán representación legal ni quién asumirá esa responsabilidad”, advirtió Melissa López, directora ejecutiva de Estrella El Paso, organización que actualmente representa a cientos de menores en Texas y Nuevo México.
Los abogados señalan que su labor es fundamental para garantizar que los niños comprendan sus opciones legales y puedan presentar sus casos ante las autoridades migratorias. Sin apoyo jurídico, muchos menores podrían presentarse solos ante un juez, sin entender un sistema legal complejo y con consecuencias que pueden cambiar sus vidas.

Lauren Fisher Flores, abogada del proyecto ProBar de la Asociación Americana de Abogados, alertó que la suspensión del programa afectaría también las sesiones informativas en refugios y los servicios de apoyo para menores que llegan a las cortes sin representación.
La preocupación aumenta mientras varias organizaciones legales denuncian retrasos en pagos federales que han provocado despidos y recortes de personal. Algunos grupos aseguran que su capacidad para continuar atendiendo a los menores está en riesgo.
Los niños migrantes no acompañados cuentan con protecciones especiales bajo leyes federales, incluyendo medidas destinadas a garantizar que tengan acceso a asistencia legal y sean colocados en entornos adecuados mientras se resuelven sus casos.

Los defensores temen que, sin abogados que los acompañen, miles de niños y adolescentes puedan quedar atrapados en un sistema que deberán enfrentar prácticamente solos, con la posibilidad de regresar a lugares donde dejaron atrás situaciones de riesgo.








Deja un comentario