La Guaira, Venezuela. Cuatro días después de que dos poderosos terremotos sacudieran el norte de Venezuela, las labores de búsqueda y rescate continúan en una carrera contrarreloj entre montañas de escombros, mientras el número de víctimas mortales supera las 1,400 personas y miles permanecen desaparecidas.

Las autoridades informaron que 33 sobrevivientes fueron rescatados durante la jornada del sábado, aunque no actualizaron la cifra oficial de fallecidos. Paralelamente, plataformas creadas por familiares para localizar a personas desaparecidas registran miles de reportes, reflejando la magnitud de la tragedia.
El Papa expresa su cercanía con Venezuela

En medio de la tragedia, el papa León XIV dedicó un mensaje especial al pueblo venezolano al término del rezo del Ángelus. El Pontífice manifestó sus condolencias por las víctimas mortales de los dos devastadores terremotos y aseguró que mantiene al país en sus oraciones.
«Rezo por el descanso eterno de los fallecidos y renuevo mi cercanía espiritual a sus familiares», expresó el Santo Padre, quien también agradeció y alentó el trabajo de los miles de socorristas y voluntarios que participan en las labores de búsqueda y asistencia humanitaria.
El Papa destacó la generosidad de quienes arriesgan su vida para rescatar sobrevivientes entre los escombros, mientras la comunidad internacional continúa enviando ayuda a Venezuela, donde la cifra de fallecidos supera las 1,400 personas y miles continúan desaparecidas.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) informó que más de 2,200 rescatistas internacionales participan en las operaciones, mientras continúan llegando brigadas de México, Brasil, Estados Unidos, Francia, El Salvador y otras naciones para reforzar las tareas de búsqueda.

Sin embargo, la emergencia también ha estado marcada por el descontento ciudadano. Habitantes de La Guaira denunciaron una respuesta gubernamental insuficiente y aseguraron que gran parte de las labores iniciales fueron encabezadas por vecinos y voluntarios. Incluso se registraron momentos de tensión cuando civiles impidieron que maquinaria abandonara una zona de desastre tras considerar que aún existían posibilidades de encontrar sobrevivientes.

Las réplicas continúan sacudiendo la región, dificultando el trabajo de los rescatistas y aumentando el riesgo para quienes permanecen bajo estructuras inestables. Expertos atribuyen el elevado nivel de destrucción a la intensidad de los sismos y a que ambos ocurrieron con escasos minutos de diferencia.

Mientras tanto, el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar opera de forma limitada debido a los daños sufridos, aunque se mantiene como un punto clave para el ingreso de ayuda humanitaria y la evacuación de heridos. Las autoridades internacionales califican la operación de rescate como una carrera contra el tiempo, en medio de una de las peores tragedias naturales que ha enfrentado Venezuela en las últimas décadas.








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