Paraguay volvió a hacer historia en una Copa del Mundo. La Albirroja derrotó este lunes 4-3 a Alemania en la definición por penales, luego de igualar 1-1 tras 120 minutos de intensa batalla en el estadio de Boston, y selló su clasificación a los octavos de final del Mundial 2026, instancia que disputa por primera vez en 16 años.

La gran figura de la noche fue el arquero Orlando Gill, quien se convirtió en el héroe absoluto de la clasificación. El guardameta paraguayo ofreció una exhibición de reflejos y personalidad al detener dos penales con espectaculares atajadas a una sola mano, frustrando a una selección alemana que llegaba como una de las favoritas del torneo. Su actuación terminó de consagrarse cuando el último cobro de Alemania, que mantenía con vida la serie, se fue por encima del travesaño, desatando la euforia de miles de aficionados paraguayos.

Durante el tiempo reglamentario, Paraguay mostró carácter desde el inicio. Julio Enciso adelantó a la Albirroja con un certero cabezazo en los minutos finales del primer tiempo, mientras que Kai Havertz igualó al 52 para devolver la esperanza al conjunto europeo.
La prórroga también tuvo su dosis de drama. Alemania celebró un aparente gol de Jonathan Tah al minuto 102, pero el VAR anuló la anotación al detectar una falta de Waldemar Anton sobre Orlando Gill en el área chica, una decisión que terminó siendo determinante para el desenlace del encuentro.

En la tanda definitiva, Paraguay mostró nervios de acero. José Canale fue el encargado de ejecutar el penal decisivo con absoluta serenidad para firmar el 4-3 y desatar una celebración histórica. La Albirroja dejó en el camino a una de las grandes potencias del fútbol mundial gracias a la precisión de sus cobradores y, sobre todo, a la extraordinaria actuación de Orlando Gill, quien escribió su nombre con letras doradas como el gran héroe de una clasificación inolvidable.








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