En Oklahoma existe un pedacito de Guatemala que cientos de personas visitan no solo en busca de buena gastronomía, sino también de la calidez de un negocio familiar capaz de transportarlos, a través de sus sabores y colores, a la magia de la Tierra del Quetzal.
Se llama Café Kacao, un restaurante que nació del sueño, esfuerzo y perseverancia de Verónica Zelada, una guatemalteca que convirtió su pasión por la cocina en un exitoso proyecto empresarial que hoy figura entre los establecimientos gastronómicos más reconocidos de Oklahoma, Estados Unidos.

De Guatemala a Oklahoma
Zelada, madre de tres hijos y empresaria, desarrolló su interés por la cocina desde muy joven. Su aprendizaje comenzó en el entorno familiar, especialmente de la mano de su madre, Corina Zelada, y también estuvo marcado por los sabores, ingredientes y tradiciones de los mercados de la Ciudad de Guatemala.
Según entrevistas concedidas a medios estadounidenses, entre ellos Oklahoma Magazine, esa combinación de experiencias fue fundamental para construir la identidad gastronómica que años más tarde llevaría a Café Kacao.

Hace más de tres décadas, Zelada emigró a Estados Unidos. Primero se estableció en California y posteriormente se trasladó a Oklahoma. Durante sus primeros años en el país desempeñó distintos trabajos, entre ellos labores de limpieza, conducción de autobuses y servicio de mesa en reconocidas cadenas de restaurantes.

A principios de la década de 2000 abrió su propio establecimiento, que posteriormente vendió. Sin embargo, lejos de abandonar su sueño empresarial, continuó desarrollando nuevas ideas hasta encontrar el concepto que finalmente se convertiría en Café Kacao.
El 26 de enero de 2011, abrió las puertas del restaurante en 3325 N Classen Blvd., en Oklahoma City.
Recetas familiares con sabor guatemalteco
El propósito de Zelada era crear un restaurante que tuviera como base las recetas aprendidas en su familia, pero que al mismo tiempo pudiera conectar con el público de Oklahoma.
Con el paso de los años, Café Kacao se convirtió en un proyecto familiar en el que sus hijos también desempeñaron un papel fundamental.

El restaurante es conocido especialmente por su amplia variedad de desayunos latinoamericanos y por una decoración que combina gastronomía, identidad y arte. Sus coloridos murales, creados por el artista Carlos Barboza, ayudan a convertir cada visita en una experiencia que va más allá de la comida.
Un negocio de mucho fruto
El crecimiento de Café Kacao también se refleja en las dimensiones de su operación.
De acuerdo con información publicada por Oklahoma Magazine, durante una semana de funcionamiento pueden utilizarse aproximadamente 400 libras de frijoles negros, 600 libras de papas y 150 libras de tomates.
Detrás de cada plato existe además un equipo de trabajadores dedicado a la preparación de los alimentos y al servicio de los clientes, convirtiendo aquel sueño familiar iniciado en 2011 en un negocio de considerable magnitud.

Más allá de Oklahoma
La propuesta gastronómica de Café Kacao ha trascendido las fronteras de Oklahoma City.
El restaurante ha aparecido en distintas ediciones de las listas de Yelp de los 100 mejores restaurantes de Estados Unidos y ha recibido diversos reconocimientos relacionados con el brunch y la cocina centroamericana.
En 2023, Verónica Zelada recibió el Minority Enterprise Development Distinguished Leader Award de Oklahoma City, un reconocimiento a su trayectoria empresarial y a su trabajo al frente de Café Kacao.

El restaurante continuó cosechando éxitos en los años siguientes. En 2025 y 2026, Café Kacao recibió reconocimientos de Best of the 405en categorías relacionadas con la cocina centroamericana y sudamericana.
Pero uno de los logros más destacados llegó en 2026, cuando Verónica Zelada fue seleccionada como semifinalista de los James Beard Awards en la categoría Best Chef: Southwest, que contempla a chefs de Arizona, Nuevo México, Nevada y Oklahoma.

Un sueño guatemalteco que echó raíces
La historia de Café Kacao es, en buena medida, la historia de Verónica Zelada: una mujer que llegó a Estados Unidos, desempeñó distintos trabajos, enfrentó los desafíos de comenzar una nueva vida y, con perseverancia, convirtió los sabores de su infancia en la base de un exitoso negocio.
Desde Oklahoma, sus recetas familiares mantienen vivo un vínculo con Guatemala y permiten que quienes cruzan las puertas de Café Kacao encuentren mucho más que un desayuno.

Encuentran una historia de esfuerzo, familia, identidad y orgullo guatemalteco.







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