GUATEMALA. Entre el repique de campanas, las oraciones y una tradición que ha sobrevivido al paso de dos siglos y medio, la Ciudad de Guatemala conmemoró este sábado 15 de agosto los 250 años del patronazgo de la Virgen de la Asunción, una devoción profundamente ligada al nacimiento de la actual capital.

La historia se remonta a los terremotos de Santa Marta de 1773, que devastaron Santiago de los Caballeros. La destrucción obligó a las autoridades a buscar un nuevo asentamiento y, con el traslado de la ciudad, también comenzó un nuevo capítulo para sus tradiciones religiosas.

La imagen de la Virgen de la Asunción fue trasladada desde Chinautla y su advocación quedó unida a la nueva capital. La ciudad fue establecida provisionalmente el 2 de enero de 1776 y su fundación se formalizó el 23 de mayo de ese mismo año. Desde entonces, la patrona acompaña simbólicamente la historia, el crecimiento y la identidad de los capitalinos.

Cada 15 de agosto, la Iglesia católica celebra la Asunción de María al cielo, una de las festividades más importantes de su calendario. En Guatemala, la fecha adquiere además un profundo significado histórico y popular, conmemorándose también en municipios como Asunción Mita y Jocotenango.
A 250 años de su patronazgo, la celebración mantiene viva una historia nacida entre ruinas, traslados y esperanza, que todavía reúne a generaciones enteras alrededor de la fe y las tradiciones de Guatemala.

















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