Un potente terremoto de magnitud 7,7 sacudió este sábado la región de Flores, en Indonesia, dejando al menos 40 personas fallecidas, decenas de heridos y graves daños en varias comunidades, según los primeros reportes de las autoridades.
El sismo ocurrió a las 5:58 de la mañana, hora local, con epicentro a unos 68 kilómetros al norte-noroeste de Ende, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, y a una profundidad aproximada de 10 kilómetros. La fuerza del movimiento provocó el derrumbe de edificios, deslizamientos de tierra y cortes de energía que dificultaron las comunicaciones y las labores de búsqueda y rescate.

Las autoridades emitieron inicialmente una alerta de tsunami e instaron a la población costera a trasladarse a zonas más elevadas. Posteriormente, la advertencia fue levantada, aunque estaciones de monitoreo registraron olas de hasta 1,61 metros en algunas zonas costeras de Manggarai y East Manggarai.

El terremoto también dejó bloqueada parcialmente la carretera Trans-Flores tras varios deslizamientos. Equipos de emergencia recuperaron al menos 40 cuerpos, principalmente en las regencias de Sikka, Manggarai y East Manggarai, mientras cerca de 50 personas fueron trasladadas a hospitales y más de 2.000 habitantes buscaron refugio temporal.
La agencia meteorológica reportó además más de 230 réplicas, incluida una de magnitud 6,2. Indonesia permanece en máxima vigilancia: su ubicación en el denominado Anillo de Fuego del Pacífico la convierte en una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta.








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