Lionel Messi marcó dos goles en la Liga de Campeones con el Barcelona el 8 de abril de 2009, apenas dos días después del nacimiento de Adri Mehmeti.
Diecisiete años más tarde, ambos nombres se cruzaron en una misma historia que terminó definiendo un vibrante empate en la MLS.

El argentino volvió a ser determinante al participar en la jugada que permitió a Germán Berterame adelantar a Inter Miami CF en la segunda mitad. Sin embargo, el primer gol de Mehmeti en la liga, al minuto 77, selló el 2-2 definitivo para New York Red Bulls en una noche de emociones cambiantes.

El tanto de Berterame parecía inclinar la balanza. Messi atrajo a múltiples defensores dentro del área, generando el espacio perfecto para que su compañero definiera el 2-1.
Jorge Ruvalcaba anotó para los Red Bulls, que tienen una victoria en sus últimos cinco partidos, el fútbol también es territorio de nuevas promesas. Julian Hall, de 18 años, desbordó con decisión y asistió a Adri Mehmeti para el empate, en una acción que cambió el pulso del encuentro y silenció al estadio.

La MLS también escribe su futuro en presente: juventud, talento y atrevimiento. “Juventud, divino tesoro”, dice el refrán, y en esta noche cobró sentido con dos protagonistas que irrumpen sin miedo en el escenario grande, firmando un capítulo que ya huele a nueva era en la liga.
El cierre fue intenso: goles anulados por fuera de juego, una clara ocasión de Messi que se marchó desviada y un tiro libre en el minuto 94 que exigió al guardameta Ethan Horvath. Inter Miami mostró su mejor versión por momentos, pero no logró sostener la ventaja. Red Bulls resistió y respondió.







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