Tras semanas dominadas por heladas intensas y tormentas de nieve, finalmente llega un respiro.
La primavera astronómica comienza este viernes a las 10:46 a.m. con el equinoccio vernal, el momento en que el sol se alinea sobre el ecuador y equilibra casi por igual el día y la noche.

A partir de este punto, el hemisferio norte inicia una transición clara hacia jornadas más largas y un incremento sostenido de la temperatura. En cuestión de días, los valores promedio pasarán de 11 °C a 13 °C, y hacia finales de abril podrían rozar los 21 °C, adelantando sensaciones propias del verano.

Pero la primavera no llega con estabilidad. Su sello es la variabilidad. El choque entre masas de aire cálido provenientes del sur y los últimos remanentes del frío invernal provoca cambios bruscos que pueden sentirse de un día a otro. El resultado: una estación dinámica, impredecible y en constante transformación.

El comportamiento de esta semana lo confirma: de temperaturas cercanas a los 0-2 °C se dará un salto rápido hacia los 15-16 °C durante el fin de semana, antes de descender nuevamente a un rango de 7-9 °C al inicio de la próxima semana.
Este vaivén también favorecerá episodios de lluvia y condiciones inestables, especialmente entre la noche del viernes y la mañana del sábado, con un nuevo pulso hacia el domingo por la noche.

Pese a ello, el panorama no es del todo adverso. La mayor parte del fin de semana se perfila con condiciones favorables, ofreciendo una oportunidad para disfrutar del aire libre y del primer pulso cálido de la temporada.








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