A pesar de las bajas temperaturas que cubrieron la ciudad en la madrugada, cientos de fieles acudieron con devoción a la Catedral de San Patricio, en la famosa quinta avenida de Manhattan, para participar en la primera misa del Miércoles de Ceniza, una de las celebraciones más significativas del calendario litúrgico católico y que marca el inicio del tiempo de Cuaresma.

La ceremonia fue presidida por Ronald Hicks, undécimo arzobispo de la Arquidiócesis de Nueva York, quien guió a los fieles en un ambiente de solemnidad y recogimiento desde tempranas horas de la mañana, alrededor de las 7:00 a. m. Ni el viento ni el intenso frío lograron frenar la asistencia de los creyentes, que acudieron al templo con profunda fe y espíritu de reflexión.

Durante su mensaje, el arzobispo exhortó a los feligreses a vivir la Cuaresma con alegría y fe, pero también con respeto, devoción y un sincero compromiso espiritual. Subrayó la importancia de fortalecer la unión, la armonía y la reconciliación personal, recordando que este tiempo litúrgico representa una oportunidad para renovar el corazón y acercarse más a Dios a través de la oración, el sacrificio y la solidaridad.

La imposición de la ceniza, símbolo de humildad y conversión, marcó uno de los momentos más significativos de la celebración, en una jornada que reflejó la fortaleza de la tradición católica incluso ante condiciones climáticas adversas.

Por otra parte, Ronald Hicks fue instalado el 6 de febrero de 2026 como el undécimo arzobispo de la Arquidiócesis de Nueva York en la Catedral de San Patricio, en una ceremonia que marcó el inicio de una nueva etapa pastoral para una de las comunidades católicas más influyentes del mundo, con un liderazgo enfocado en la cercanía con los fieles y el fortalecimiento de la vida espiritual.








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