Un peligroso ciclón bomba avanza directamente hacia la ciudad de Nueva York y amenaza con agravar el escenario invernal en todo el noreste de Estados Unidos.

La tormenta, que se intensificará rápidamente sobre el Atlántico, comenzará a sentirse la noche del sábado y se mantendrá activa hasta el domingo, con más nieve, vientos violentos y un descenso brutal de temperaturas.

Los meteorólogos advierten que podrían acumularse más de 3 pulgadas de nieve adicional en zonas que aún no se recuperan tras la nevada histórica del domingo y lunes, cuando cayeron más de 30 centímetros.

Las temperaturas, que ya oscilan entre -10 y -4 °C (14 a 24 °F), podrían desplomarse hasta valores de un solo dígito o incluso bajo cero, elevando el riesgo por congelamiento.

El impacto será aún mayor al este de la ciudad, especialmente en Long Island, donde se esperan hasta 6 pulgadas de nieve, con ventiscas blancas que podrían reducir drásticamente la visibilidad en las bifurcaciones norte y sur.

Los servicios de ferry en Nueva York han sido suspendidos debido al fuerte hielo acumulado en los ríos East y Hudson, combinado con vientos intensos y temperaturas congelantes, lo que agrava la movilidad en plena alerta climática.

Un ciclón bomba, también conocido como bombogénesis, es un fenómeno meteorológico extremo que se produce cuando una tormenta invernal se intensifica de forma explosiva, ganando energía en cuestión de horas y generando condiciones potencialmente mortales.

Las autoridades recomiendan evitar desplazamientos innecesarios, seguir las alertas oficiales y prepararse para un domingo marcado por el frío extremo y condiciones peligrosas, se espera que el sistema comience a debilitarse la noche del domingo, aunque el impacto podría sentirse durante varios días.








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