El Inter Miami de Lionel Messi volvió a demostrar que su proyecto tiene alma, ambición y un fútbol que contagia.
En una noche redonda, el equipo rosa aplastó 5-1 al New York City FC, se coronó campeón de la Conferencia Este y firmó su primera clasificación a la final de la MLS Cup, que disputará el 6 de diciembre ante San Diego o Vancouver.

Tadeo Allende fue la gran figura con un triplete inolvidable, pero el partido llevó también la firma de la vieja guardia que acompaña a Messi desde Barcelona: Jordi Alba y Sergio Busquets repartieron magia y asistencias en los dos primeros goles, recordando que aún tienen fútbol para iluminar grandes noches antes del retiro.

Messi volvió a ser el faro creativo. El 10 firmó su asistencia número 405 como profesional —considerada récord mundial— en el pase perfecto para Mateo Silvetti, que marcó el 3-1 al minuto 67. A esa altura, el estadio ya vibraba con la sensación de estar presenciando historia.
El festival no terminó ahí. Alba volvió a aparecer con un pase de lujo para Telasco Segovia en el 83’, y Allende coronó su hat-trick en el 89’ para sellar la goleada. Justin Haak había descontado para NYCFC en el 37’, pero Miami nunca perdió el control.

Desde la llegada de Messi en 2023, el club pasó de luchar en el fondo de la tabla a convertirse en una marca global: camisetas agotadas, un nuevo estadio en camino y figuras como Carlos Alcaraz y estrellas de la selección femenina de EE. UU. llenando las gradas para ver al 10.

Incluso después de un golpe en la cabeza en los primeros minutos, Messi se mantuvo firme y lideró un ataque que nunca levantó el pie. El 1-0 llegó al 12’, el 2-0 poco después, y lo demás fue una demostración de autoridad.
Inter Miami está ahora a 90 minutos de levantar el primer título de MLS en su historia, con Messi nuevamente al mando de un equipo que ha aprendido a creer en lo imposible.








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