La ciudad de Nueva York enfrenta otra jornada de caos climático. La gobernadora Kathy Hochul declaró el estado de emergencia este jueves y pidió a los neoyorquinos extremar precauciones ante el riesgo de inundaciones repentinas provocadas por intensas lluvias.

«Nuestros equipos de respuesta rápida ya están desplegados. El MTA tiene bombas y generadores listos. No podemos evitar el evento, pero sí podemos responder con rapidez para proteger vidas y propiedades», aseguró Hochul
Las autoridades han activado centros de operaciones de emergencia, coordinado con gobiernos locales y reforzado medidas en estaciones vulnerables al agua. “Estamos preparados para actuar de inmediato”, insistió la mandataria estatal.

Aun así, no todos acataron las advertencias. En Northern Boulevard, en Bayside, varios vehículos terminaron parcialmente sumergidos por calles que se transformaron en ríos urbanos. El caos también se apoderó de las vías principales: la policía informó del cierre total de la autopista Clearview en ambos sentidos y del bloqueo de todos los carriles en Francis Lewis Boulevard y la Avenida 39.
La senadora estatal Jessica Ramos, quien representa zonas de Queens como Corona, Elmhurst y Jackson Heights, instó a sus comunidades a mantenerse informadas y seguir las recomendaciones de emergencia ante posibles inundaciones severas.
El sistema de transporte tampoco se salvó del impacto. El ramal de Port Washington del LIRR fue suspendido por la marea alta que afectó las vías cerca de la estación Flushing-Main Street.

El aguacero, que golpeó la ciudad a partir de las 2 p.m., dejó una estampa clara: Nueva York no solo debe prepararse para la lluvia, sino para un futuro donde los eventos extremos ya no son la excepción.








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