Nueva York, NY — Foley Square se convirtió este martes en el nuevo epicentro de las protestas nacionales contra las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Más de 1,500 personas se congregaron en el corazón del Bajo Manhattan para exigir el fin de las detenciones y deportaciones de inmigrantes, en solidaridad con las manifestaciones en curso en Los Ángeles.

La movilización, mayormente pacífica, incluyó discursos de líderes comunitarios, defensores de los derechos civiles y funcionarios electos, como el abogado público de la ciudad Jumaane Williams, quien denunció las recientes políticas migratorias como “una extensión de la supremacía blanca”.
“Los migrantes no son criminales. Exigimos respeto y que ICE salga de nuestras comunidades”, expresó uno de los manifestantes, entre aplausos y carteles con mensajes de resistencia de los presentes.

En contraste, las autoridades de Nueva York advirtieron que, aunque se respeta el derecho a la protesta, no se permitirá violencia. “Nuestra ciudad no tolerará el caos”, expresó el alcalde Eric Adams.
Estamos preparados para mantener la ley y el orden”, sentenció Adams, haciendo eco de los disturbios en Los Ángeles, donde ya se han desplegado miles de efectivos de la Guardia Nacional.

El creciente malestar social se intensifica tras el reciente anuncio del presidente Donald Trump, quien ordenó el despliegue adicional de 2,000 soldados y mantiene en alerta a cientos de marines en California.

El fin de semana, manifestantes intentaron bloquear los alrededores de Federal Plaza. Nueve personas fueron arrestadas el sábado, y un número similar el lunes por desobediencia civil.








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