Los inmigrantes detenidos recientemente en el extremo sur de Nuevo México ahora enfrentan un nuevo cargo penal de romper un área de defensa nacional, después de que los EE. UU.
El ejército asumió la supervisión de una franja de 170 millas (274 kilómetros) a lo largo de la frontera sur de los Estados Unidos en cooperación con las autoridades de inmigración.

Los fiscales federales aplicaron cargo adicional por incursiones en el Área de Defensa Nacional de Nuevo México recientemente designada contra los migrantes detenidos por Aduanas y Protección Fronteriza, a medida que el ejército aumenta los despliegues de tropas a una astilla de tierras fronterizas de los Estados Unidos que ahora está siendo tratada como una extensión de los Estados Unidos. Guarnición del Ejército Fort Huachuca en Arizona.

La administración Trump dice que esos soldados tienen la autoridad para detener temporalmente a los intrusos, en medio de los esfuerzos para eludir una ley federal que prohíbe que las tropas estadounidenses sean utilizadas en la aplicación de la ley nacional en suelo estadounidense.
🔎 Análisis breve:
Esta medida evidencia una creciente militarización del control migratorio, desdibujando los límites entre seguridad nacional y derechos civiles. Al tratar a los migrantes como intrusos en una base militar, se refuerza una narrativa criminalizadora. Además, podría afectar también a ciudadanos estadounidenses que viven cerca de la frontera. Grupos de derechos humanos alertan sobre una peligrosa erosión constitucional.

Esta zona, considerada extensión de la base militar Fort Huachuca en Arizona, fue militarizada mediante un memorando presidencial que transfirió el control de la Reserva Roosevelt del Departamento del Interior al de Defensa.
Los fiscales federales presentaron cargos contra al menos seis migrantes bajo esta nueva disposición, en medio de un aumento de tropas en la zona fronteriza.
Según la administración Trump, los soldados pueden detener temporalmente a los intrusos, pese a restricciones legales que impiden a las fuerzas armadas actuar como autoridad civil. La ACLU ha advertido que esta medida pone en riesgo los derechos constitucionales de civiles, incluso ciudadanos estadounidenses residentes en la zona.








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